EL PROBLEMA DE LAS MUJERES
Si sigo la prensa a diario, llego rápidamente a la conclusión de que las mujeres tienen problemas. Problemas de todo tipo. Es más, las mujeres SON un problema. Cuando no se están quejando se están manifestando y si no, otro caso de violación, otro caso de acoso, otro caso de injusticia, otro caso de violencia, otro caso de asesinato; siempre son ellas copando las noticias. Y luego están las feministas, vaya marrón que nos ha caído con éstas; a éstas las vamos a castigar por enseñar las tetas, a ver si se han creído que son ellas las que deciden cómo, cuándo y cuánto enseñar. Eso lo deciden los publicistas y hombres con autoridad, o en su defecto, los acosadores y los violadores; de toda la vida, vamos.
No hay ámbito que se libre de sus reivindicaciones: el hogar, el trabajo, la calle...
Se distribuyen fotos de las muertas de tanto en tanto para que no olvidemos que algo malo nos puede pasar, en cualquier momento.
En algunos lugares del mundo, el simple hecho de nacer mujer es aún un problema.
Problema. Problema, problema, problema. Mujer, mujer, mujer. Problema, mujer, problema, mujer.
Violentos.
Enfermos.
Asesinos.
Violadores.
Acosadores.
Pedófilos.
Traidores.
Controladores.
Ineducados.
Ladrones.
¿Cuándo empezamos a mostrar el verdadero problema?
¿Cuándo empezamos a hablar de los hombres?
Una sociedad que no garantiza los derechos de sus ciudadanas las mantiene en una posición de vulnerabilidad frente a la parte de la población que cree tener más derechos que ellas.
Y la puerta para el abuso queda abierta de par en par. Abuso que es delito. Delito que no parece ser tal para algunOs, porque los derechos de las mujeres aún no están garantizados por ley. Y las leyes que se han hecho para protegernos, sí, nuestra sociedad tiene el deber de protegernos ante un problema de esta envergadura, han salido adelante en medio de tremendos enfrentamientos y protestas (vergonzoso) y algunas de ellas aún, la población, no las comprende. ¿Y no será que nadie se toma la molestia de explicarlas?
¿Qué papel tiene la prensa en todo esto? Y los políticos, ¿a qué están esperando para abordar públicamente el tema?
Miedo.
Tenemos un inmenso problema, sí. De ceguera y de cobardía. De irresponsabilidad. No quiero oír hablar más de las mujeres. Quiero que se hable de los hombres, de derechos y de las acciones que estamos tomando como sociedad para garantizar la libertad y la igualdad de oportunidades de todas las ciudadanas.
Patricia Lerena
Marzo de 2016

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